Ciudad Juárez, whisky y Al Capone

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A pesar, de no contar con muchos datos históricos, se cuenta que un día llegaron a El Paso, Texas en los años veinte, automóviles de lujo escoltados por hombres armados, vaya escena deslumbrante, se detuvieron en el bar ‘El Nuevo Tívoli’, a unos metros de la frontera.

Lo que más se rumora es que descendió un hombre corpulento con traje de seda y sombrero de fieltro, de uno de los autos y que entró con un grupo de hombres a dicho establecimiento, para posteriormente, volver a los EE. UU. algunos comentan que causó sensación, pero otros, que, simplemente pasó inadvertido.

Todos afirmas que era Alphonse Gabriel Capone, uno de los mayores contrabandistas de licor del vecino país y, además, enemigo público número uno de la ciudad de Chicago. Ciudad Juárez era entonces el mayor productor de whisky, por lo que se cree que era la razón de su visita, porque mucha mercancía era ingresada ilegalmente a los EE.UU. y la Ley Volstead – Ley Seca – provocaba estragos en bandas criminales como la de Al Capone y otros contrabandistas haciendo de nuestra ciudad la mayor proveedora de alcohol.

Desde hace tiempo, se comenta del importante papel que jugó nuestra ciudad por ubicación y producción, desde la Revolución Mexicana, llegaron miles de personas huyendo de la lucha armada, por lo que su mayor anhelo era cruzar la frontera.

Durante esa época los hacendados menospreciaban las bebidas locales como el sotol, su mayor consumo era de vino y whisky, por lo que nació la empresa D.M. Distillery Co volviéndose la más importante fábrica de whisky del país, abasteciendo a todo negocio que lo necesitara.

A raíz de la Ley Seca el territorio mexicano se convirtió en el centro de diversiones de los ciudadanos de Texas, en el libro de Martín González «Breve Historia de Ciudad Juárez», menciona que entre 1919 y 1920 se documentó el ingreso de más de 400 mil turistas estadounidenses a nuestra ciudad. Convirtiéndose, además en el lugar de recreo de los soldados de Fort Bliss, motivos por los que se convirtió en lugar clave para la diversión nocturna en grande, razón por la que la economía local se vio favorecida.

Existe un artículo de 1929 que describe cómo policías texanos disparaban a los que cruzaban ilegalmente mercancía diversa y barricas de licor por el Río Bravo, dejándolos morir desangrados lo que resultó, en que traficantes mexicanos se armaran para defender su mercancía, además de contratar personas para que siguieran cruzando el licor, siendo escenario en ésa época de enfrentamientos cotidianamente. Donde se cuenta que uno de esos contrabandistas que empleaba este medio fue Al Capone, y, que compraba menos licor que los oriundos de Texas.

Hechos como estos marcaron nuestra frontera ya sea con negociaciones ilegales, narcotraficantes, contrabandistas, entre otros, pero no podemos negar que fue, es y seguirá siendo una de las fronteras más importantes del país.

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